¡Adios, Estudios Buñuel, adios!

Demolición Estudios Buñuel
Acabo de pasar por la avenida de Burgos a la altura del numero 5 y estaban demoliendo la gran mole que conformaba los Estudios Buñuel de TVE, último vestigio de aquel Chamartín "industrial" del siglo XIX.

A principios de los años 60 (siglo XX), las autoridades competentes se dan cuenta de que hay que hacer algo para organizar la capital de la nación. El núcleo central se estaba sobrepoblando y había que ensanchar Madrid hacia su periferia, mediante la creación de zonas dedicadas a residencia. Se creó el Plan General Urbano del Área Metropolitana en 1963. Anteriormente, entre 1948 y 1954 se anexionan a la "capi" todos los municipios que bordean la ciudad y se comienzan a construir viviendas de iniciativa oficial que a todas luces resultaron insuficientes, por lo que hubo que recalificar todas aquellas tierras a terrenos urbanizables dedicados a zonas residenciales y permitir que las iniciativas privadas completaran lo que el gobierno no alcanzaba. Con ello, se cumplió lo que sería el "leitmotiv" del Plan, que era la renovación de los edificios del casco antiguo; el cambio de uso de las viviendas por actividades terciarias y, por ende, la disminución de la población en el nudo central.



Otro tema fue lo conseguido en las poblaciones añadidas de la periferia. Las voraces empresas constructoras comenzaron a construir y vender viviendas, como si no hubiera un mañana, dedicadas a una clase media/baja que, con la ayuda de los préstamos bancarios y la posibilidad de pagarlos durante todos los años que la existencia de comprador diera de sí y de no ser suficientes, con los de sus hijos, podía acceder a un bien que hasta entonces le estaba vedado. El fin era conseguir ser un flamante propietario, a costa de lo que fuera.

El final del cuento, es de sobra conocido por todos: la burbuja inmobiliaria estalla y del pluriempleo se pasa al paro y todo salta por los aires.

Bien, ahora, cuando casi todos los indicadores económicos parece que apuntan a una salida de la crisis; a un final de la pesadilla, llega a mi barrio la última de las especulaciones inmobiliarias, aunque esta, de alto "standing".

Estudios Chamartín, diseñados por Rafael Bergamín  en 1935 (autor entre otras cosas, del madrileño  barrio del Viso), con  32.000 metros cuadrados, distribuidos en cinco platós -uno de ellos, el L3, el más grande de Europa- estaban preparados para recrear grandes historias que pudieran llevarse a la gran pantalla; pero llegó la guerra civil y no se inauguran hasta 1941. Muchos fueron los títulos que se crearon en esta primera etapa: La rueda de la vida, La Lola se va a los puertos, Murio hace quince años, Muerte de un ciclista,... y muchas otras; pero no las suficientes. España estaba en plena posguerra y el mundo batallaba en la II Mundial; seguramente no había muchos humos para "films". Vino la quiebra y el embargo por parte del Banco Exterior. Si viviera, el gran Paco Rabal, qué pensaría al ver este derribo y recordar aquel primer trabajillo de extra, siendo ayudante de electricista en aquellos estudios, que fueron el inicio de su gran carrera de artista.

En 1959, Samuel Bromson (natural de Besarabia y sobrino de Leon Trotsky, para más señas) compra al Banco Exterior los Estudios Chamartin por 80 millones de pesetas y lo rebautiza con su propio nombre. Bromson, con un gran bagaje detrás por haber trabajado en Metro Golden Meyer o Colombia, creó su propia compañía y decidió cambiar Hollywood por la más barata mano de obra española pero, también, la buena cualificación de los técnicos españoles, el buen clima y lo variedad del paisaje en un territorio relativamente pequeño. Muchas fueron las superproducciones: 55 días en Pekín, La caída del Imperio Romano, El Cid. Años en que quizás no fuera extraño cruzarte con John Wayne, Rita Hayworth o Charlton Heston en alguna calle de aquel Madrid aprendiz de Hollywood.

Estudios de Chamartín
Fotografía página web Urban Idade, que se será retirada, si así lo solicitan
En 1963, Estudios Samuel Bromson se dispone a filmar El fabuloso mundo del circo. La película que fue un éxito de taquilla, supuso el fracaso financiero de los Estudios. Dirigida por Hathaway y protagonizada por John Wayne, contaba también con artistas estelares como Rita Hayworth o Claudia Cardinale. No se podía escatimar en nada. Secuencias en Barcelona, Chinchón, Aranjuez y Madrid. ¡Que había que transformar el Parque del Retiro en los Campos Elíseos de París!, pues se hacía; ¡Que se debía recrear el parque de atracciones de Viena!, pues se drenaba el estanque del Retiro. Bronson aguantó hasta 1971 en que tuvo que hipotecar los edificios y salir como pudo de España. De está manera, los estudios volvieron a quedar huérfanos.

Doce años de abandono y deterioro hacen que el Banco Exterior se plantee su derribo, en aras a subir las plusvalía de sus terrenos y venderlos al mejor postor inmobiliario. Gracias a la perseverancia de la fallecida Pilar Miró Estudios Buñuel como se llamaría a partir de su nueva constitución, se salvaría de la piqueta. El Ministerio de Cultura y Televisión Española compran el inmueble al precio que figura en el registro y se comprometen a una explotación conjunta. el 17 de junio de 1984 se comienza el rodaje de La noche más hermosa, con José Sacristán, Victoria Abril, Bibí Andersen y Fernando Fernán Gómez y en 1988, Televisión Española comienza a realizar aquí sus programas de gran formato: Un, dos, tres, El precio justo o Qué apostamos.

Pero la crisis, que no perdona nada ni a nadie, hace que TVE se plantee un proyecto de fuertes reducciones: "desinversiones -Estudios Buñuel y la primera sede de TVE en el Paseo de la Habana- y menos directivos". Se mataban de esta manera, dos pájaros de un mismo tiro. TVE podía hacer una buena limpieza en sus cuentas y el Ayuntamiento continuaba con su proyecto de "vaciado industrial" de la zona.

Finalmente, en el 2014, se acuerda la venta de los estudios a la promotora Pryconsa por 35 millones de euros (de una tasación del año anterior de 70 millones) que levantará pisos de lujo en el solar. Una primera fase de viviendas de 3 y 5 dormitorios que saldrán a una venta de entre 820.000 y 1,6 millones de euros y una segunda fase de pisos de cinco dormitorios.