Tana Toraja (Indonesia - Capítulo VI)

18 junio 2014

Ha sido una pena; pensaste que con día y medio tendrías bastante en Ubud y qué equivocada estabas. Una semana te habría faltado, además de que la localidad invita a disfrutarla tranquilamente. Pero no fue así, tenías hecha una reserva para volar a Makassar, capital de la isla de Sulawesi, rumbo a los Tana Toraja.

Tana Toraja
Con un conductor recomendado por el hotel y tras una dura negociación, conseguimos un buen precio (recuerdo a quien esté interesado, que el último capítulo incluye los precios de casi todo y direcciones de restaurantes recomendables u hoteles que nos hayan gustado) para ir a Denpasar. Dejaríais las maletas en la consigna del aeropuerto, comeríais allí mismo y el vuelo de Garuda, salió y transcurrió en tiempo y sin problema alguno.

Estabais ya en la isla de Célebes, nombre puesto por los portugueses que llegaron por primera vez en 1512, Sulawesi en bahasa indonesio. A partir del siglo XVII forma parte de las Indias Orientales Holandesas como era conocida Indonesia en su época colonial.

Tana Toraja
Es una isla grande, la número once del mundo y tiene una forma muy particular, con cuatro penínsulas en su parte sur y muy montañosa en el centro, lo que hace que las comunicaciones por carretera sean muy complicadas y es más fácil hacer los traslados por mar. Son muchas las bellezas que tiene la isla, muy peculiares su gente autóctona y su barrera coralina no debe tener parangón; pero desgraciadamente el tiempo es limitado y, en principio, venías a la isla atraída por las costumbres sociales de los Tana Toraja.

En el aeropuerto cogisteis un taxi de tarifa prepagada a la estación de autobuses. Eran poco antes de las 19:00 h. y os tocó esperar. Nada más llegar os atosigaron con los cuentos de siempre; "que estaban completos todos los autobuses, salvo el de la compañía X, claro. Sin hacer caso seguisteis hasta las ventanillas donde vendían todas las compañías que viajaban: Bintag Prima, Litah, Charisma, Metro.

Indonesia será un país tercermundista, pero nos da sopas con ondas en tema autobuses de largo recorrido. En ellos vas totalmente acostado, con mantita, almohada,... muy muy cómodos. Llevabas recomendaciones de los foros de que Bintang Prima y Litah eran las mejores y optaste por el que salía antes de esos dos: Bintang. La salida del autobús estaba programada para las 22:00 h pero salió con media hora de retraso.

En la espera, conocisteis una pareja súperagradable, que vivían en Alcalá de Henares. Iván y Reyes. La espera se hizo menos desesperante. Ellos habían comprado en la compañía Charisma, pues una amiga suya había hecho el trayecto y se lo recomendó a Reyes, sin lugar a dudas. Qué pena no haberlo sabido antes.

El autobús efectivamente fue comodísimo. Siete u ocho horas teníais de carretera  por delante, para poco más de 300 kms.!!!!!!!!!

19 junio 2014

Despertasteis poco antes de llegar a destino.

Sepulturas Toraja
Aún bajando por la escalera del autobús, os aborda un hombre diciendo que le enviaban del hotel para recogeros. ¿Para recogernos? ¿Del hotel? Si ni siquiera sabían a qué hora llegaríamos. Miraste a tu alrededor, no os habían dejado en estación alguna y por ende no parecía que hubiese taxis. Habría que averiguar que pretendían. Evidente, llevarnos al hotel. ¿por la cara? Noooooo. Por un módico precio planificaríais las excursiones que podríais realizar en los días de vuestra estancia.

Tenías referencias de precios y los guias hispanoparlantes estaban todos ocupados, por lo que de no llegar a un acuerdo, tendríais que empezar por solucionar el traslado al hotel y buscar un guía para empezar mañana las excursiones. Un día perdido. Pero tu carácter desconfiado no te decidía a tomar una determinación. Hasta que dijo las palabras mágicas. ¡Hoy hay funeral en un pueblo no lejos de Rantepao!

tiendas de ataúdes (Tana Toroja)
Hotel Misilana
Llegasteis al Hotel Misilana. ¡Qué bonito! Las habitaciones no eran ninguna maravilla, aunque eran amplias y tenían un terraza muy agradable. Pero había unas cuantas en el centro de los jardines que imitaban las casas tradicionales de los Tana Toraja, las tongkonan, que debían de ser suites o algo parecido. Una duchita y a salir corriendo. Los toraja nos esperaban.

Había llegado la hora de conocer esta enigmática tierra, que vive para la muerte y de la que tanto habías leído.

Empeariais por el sur, pues estabais condicionados a la hora del funeral. La primera localidad a la que os llevaron (no he comentado que eran dos, un chófer y el guía) fue Kete Kesu.

Kete Kesu es un pintoreco y típico pueblo, rodeado por todos sus flancos de campos de arroz. Se dice que no ha cambiado en sus 400 años de vida. Es, o así te lo pareció, un museo vivo, donde se puede experiementar de primera mano la cultura y las tradiciones de los antiguos Toraja. En esta ciudad viven unas 20 familias. Se compone de ocho "tongkonan" (recuerdo, casas típicas Toraja) situadas una frente a la otra, con su techo en forma de barco y adornadas con hermosas tallas y cuernos de búfalo, que sirven de símbolo del estatus del dueño de la casa y junto a ellas, graneros de arroz. Estas construcciones sólo eran permitidas a la gente de sangre noble, la gente común vivía en pequeñas casas, mucho menos elaboradas.


No muy lejos, en lo alto de una colina se encuentra Bukit Buntu Ke'su, antiguo cementerio con más de 700 años. Los cráneos y huesos humanos apilados en grandes recipientes en forma de canoa es lo primero que llama la atención del visitante. Subiendo hacia el acantilado, se ven numerosas cuevas que son antiguas criptas. A más altura de enterramiento, más alta condición social del finado. Los Tana Toraja son cristianos, heredados de los portugueses y piensan que cuanto a más altura estén al morir, más cerca de la gloria. A tamaño natural, se hacen figuras lo más parecidas posible a los que están enterrados, llamadas tau-tau, y se colocan para que vigilen la tumba, en una especie de balcones a la entrada.

Bien, era ya la hora de asistir al funeral. Randan Balu era la población donde lo celebraban.

Conforme os acercabais al lugar el tráfico se intensificaba más. Multitud de camiones con ganado y vans y coches con los invitados. Por fín, llegasteis. El panorama era similar al que habíais visto en Kete Kesu. Un gran recinto con seis u ocho casas tradicionales, pero en esta ocasión son estancias para albergar a los invitados.

Para los Tana Toraja, el funeral es el evento con más preparativos y, sobre todo, más costoso. Cuanto más poder y dinero haya tenido en vida la persona muerta, más ostentoso será su funeral. Por ello, solo los nobles se lo pueden permitir. A un funeral normalmente asisten cientos de personas y puede durar varios días.

Estas ceremonias a menudo se llevan a cabo semanas, meses y hasta años después de la muerte; todo el tiempo necesario para que la familia pueda conseguir el dinero que cubra el costo del funeral. Los Tana Toraja son católicos, pero es un catolicismo un poco sui géneris, pues tiene mucha mezcla de animismo. Los Torajas tradicionales creen que la muerte no es un hecho repentino y abrupto, sino un proceso gradual hacia Puya (la tierra de las almas); para este viaje a la eternidad, necesitará todo lo que necesitaba en vida. Durante el periodo de espera el cuerpo es embalsamado y se le trata como en vida. Su alma mientras tanto vaga en las inmdiaciones del pueblo y no estará considerado muerto hasta que termina el último día del funeral y es enterrado.

Pero si algo ha hecho famosos los funerales de los Tana Toraja es por el sacrificio de búfalos; cuyo número será proporcional a la riqueza del finado. A más cantidad de búfalos, más rápida será la llegada del ser querido a Puya. El clímax de la fiesta llega en el momento del sacrificio de decenas de búfalos y cientos de cerdos, que son acuchillados por hábiles jóvenes. Muchos de estos animales han sido regalos de algunos de los invitados y alguien se ocupa de ir comentándolo mediante altavoces para el conocimiento de todos.

Funeral Tana Toraja
Funeral Tana Toraja
Nada más llegar vimos un búfalo y dos o tres cerdos muertos a un lado. El guía pidió permiso para que pudierais presenciar el funeral y no solamente dijo la hermana de la persona muerta que sí, sino que nos invitó a sentarnos en el porche de la casa donde se encontraban ellos y nos invitaron a te y pastas.

Funeral Tana Toraja
Funeral Tana Toraja
Los invitados, en grupos, iban desfilando, cantando, bailando y una especie de maestro de ceremonias, con un micrófono, va mencionando quienes eran, de donde venías y los presente que habían llevado. Estos grupos eran muy variopintos; los había lujosamente ataviados con los trajes típicos y con profusión de adornos y otros con ropajes más modestos. En el centro una de estas casas alberga la caja del muerto y un poco más allá, los familiares más allegados reciben las condolencias de sus invitados.

En el funeral nos encontramos con Reyes e Iván; como era de esperar y en el restaurante, también. Nos dio mucha alegría.

Después de casi dos horas, vuestro guía os dice que es mejor que os vayáis ya y que mañana volveríais a ver el sacrificio de búfalos.

T
Funeral en Tana Toraja
La siguiente visita fue a Lemo, localidad a 10 kms. de Rantepao y es la zona funeraria más conocida de Tana Toraja, declarada Patrimonio de la Humanidad. Según la leyenda, un rey de la zona se mandó construir su casa en lo alto del acantilado y como las escarpadas paredes estaban por debajo de su casa, las consideró suyas y sólo podían enterrarse allí personas de su familia.

Es impresionante ver los balcones colgando del acantilado con las "tau-tau". Aunque al parecer son réplicas de las auténticas; grandes coleccionistas occidentales han pagado importantes sumas a los familiares por ellas.

Hay otras muchas cámaras funerarias sin tau-tau y una nueva tumba en construcción. Es necesario el trabajo de media docena de hombres durante meses para completarla.

Sangalla es un bonito pueblo en el valle de una colina, rodeado de árboles de bambu. Su principal atracción turística es su cementerio para bebés. Igualmente, en lo alto se encuentra el cementerio del rey de Sangalla en Tampangallo. Las tumbas, talladas en las laderas, es el lugar de descanso de los siete reyes y sus familias.

Kambira-bebés sepultados en interior árboles
Kambira crees que se llama la siguiente localidad que visitasteis. Aquí la costumbre es introducir los cadáveres de los bebés que todavía no les han salido los dientes en un árbol al que se le ha talado el agujero ad hoc y rematan con una reja. Los cuerpos son introducidos de pié, pues creen firmemente que el niño va creciendo con el árbol. En principio me horrorizó, pero pensándolo mejor, no es más bonito y a rezar a un árbol donde está tu hijo que a una sepultura?

A las 18:30 había termiando la excursión; el día había cundido lo suyo.

Cenasteis en el mismo hotel, pues además, llovía.

20 junio 2014

El cielo amenazaba una buena tormenta; en algún sitio lo habías leído, que la pluviometría de la isla era muy elevada. Sería raro que os libraseis de mojaros.

Habíais quedado de nuevo con el guía y el chófer para hacer excursiones, esta vez por la montaña. Pero antes, el plato fuerte, os llevarían de nuevo al funeral.

Funeral Tana Toraja
Funeral Tana Toraja
Desde la carretera hasta el escenario del funeral se va andando por un camino de tierra. A la derecha, puestos con bebidas y bocadillos - hay familiares que llevan hasta dos y tres días de viaje, hacinados en camiones, pasando calor y hambre, hasta llegar a darle su último adios al familiar muerto- y a la izquierda los búfalos son aseados por sus dueños o encargados, incluso mimados, dejándolos lo más presentables posible para un protagonismo no deseado.

Esta vez la gente no estaba tan distendida, un poco a los suyo cada uno, como el día anterior. Estaban concentrados en la zona central, sentados a la sombra, en las plataformas diáfanas de las tongkonan, esperando que espectáculo empezara. El sitio estaba totalmente embarrado y os colocasteis a la entrada, discretamente. En eso y para vuestra sorpresa llegaron Reyes e Iván (el mundo del viajero es relativamente pequeño, os encontráis por todos sitios). Vuestro guía os advirtió de que era mejor adentraros más y poneros al resguardo de una de las casas. Así lo hicisteis.

Funeral Tana Toraja
El maestro de ceremonias cogió el micrófono. La fiesta comenzaba. Un chaval con un enorme rinoceronte se sitúa en el centro de aquella plaza. Acaricia al animal y sin pensarlo dos veces, saca el machete y le asesta un certero corte que hace que la sangre mane a borbotones, Le cuesta morir al animalito. Con la cabeza casi colgando sigue tambaleándose hasta que no puede más y cae en el lodazal.

Funeral Tana Toraja
Funeral Tana Toraja
Los gritos agonizantes se meten en los oídos como pinchazos. A los dos minutos, son tres los que representan la misma tétrica escena, casi simultáneamente. Así, hasta que trece ejemplares yacen sangrando, con la yugular partida, uno sobre otro. La gente alrededor jalea entusiásticamente. En algún sitio has leído que hacen una especie de apuestas para ver qué animal se mantiene más tiempo en pié. Y aquel que agita su cabeza,  tiñendo de rojo a los espectadores es motivo de alborozo general.

Los gorrinos, ya matados y quemados,  incluso descuartizados completan el cuadro, apartados a los lados.

Funeral Tana Toraja
No sé. Al noveno o décimo Manolo dice que no puede más con el espectáculo, pero hay algo que te hace estar pegada al sitio y la cámara a tu ojo. Te repele y te atrae al mismo tiempo.

Suficiente por hoy. Con las imágenes que llevaríais en la retina mucho tiempo después, emprendisteis el camino a la montaña.

Funeral Tana Toraja
Funeral Tana Toraja
El cambio ha sido brusco en media hora escasa. Del negro de luto y el rojo de sangre, se ha pasado al esperanzador verde. El paisaje era espectacular. Hectáreas y hectáreas de un verde chillón, procedentes de las plantaciones de arroz en terrazas. Gran parte de los viajeros -jóvenes, claro- hacen esta excursión andando, atravesando las plantaciones. Vosotros os rajasteis.

De las excursiones que se pueden hacer desde Rantepao es la más pintoresca. Sinuosas carreteras pasan por pequeños pueblecitos con enormes tongkonans tradicionales con su forma de barco; escarpadas tumbas en precipicios, con tau tau que recuerdan a los finados; paisajes de arrozales que se pierden en la vista, tumbas, cuevas, enterramientos de todos tipos,...

Rantepangli con sus tau tau y tumbas en casas.

Bori Pariding
Bori Pariding, donde hay un impresionante "rante", recinto ceremonial. Es un espacio abierto que se utiliza para los rituales de los muertos y de acción de gracias. En el centro, más de un centenar de menhires, cada una representando una fiesta celebrada en el pasado por méritos alcanzados de una persona de alto estatus -reyes de la zona nos decía el guía-. Los restos humanos se colocan en cámaras de piedra talladas en enormes rocas, que se encuentran dispersas alrededor del recinto ceremonial. Alrededor, numerosas plantaciones de bambú, para reemplazar el bosque de esa misma planta que existió en sus inicios.

Pallawa es un bonito pueblo con las típicas tongkoman y graneros, dispuestas en dos filas, una frente a la otra. Las casas orientadas al norte y los graneros al sur. Con sus recintos ceremoniales.

Deni, conjunto de casas típicas; Lempo, con sus enterramientos y tau taus imposibles tallados en las rocas de tumbas centenarias; Batutumanga, con un restaurante y guest house en un sitio privilegiado, donde comer con unas vistas a todo el valle es algo privilegiado.

A estas alturas había empezado a jarrear y las carreteras no eran como para estar jugando, pues la tierra caía de las montañas convirtiéndolas en lodazales. Lo sensato sería volver. Y así lo hicisteis.

21 junio 2014

Rantepao
Hoy, hace buen día. Te lleva rondando en la cabeza el ir al mercado de animales. Hay uno que celebran una vez al mes -después de haber visto el pequeño, no puedes imaginarte lo que será el grande- y otro semanal, los jueves. A por él que íbais. Preguntas en el hotel y os dicen que vayais al centro y allí preguntéis por el Balu.

Andandito, andandito, llegasteis al centro y comenzasteis a preguntar por el "Balú market". ¿Mal pronunciado? Cualquiera sabe, pero nadie os entendía. Vale que no sepan inglés, pero ¿cuántas formas hay de pronunciar Balú o Balu? Cuando estabais a punto de tirar la toalla, cogisteis un becak pues empezaba a llover.

¿Balú? ¿Balú Market? Ahhhhhh, cabeza hacia arriba y hacia abajo. ¡Bien, eso era un sí!

Dos kilómetros escasitos y llegasteis a destino. Mucha gente, muchos camiones, mucho barro,.... Guiados por la intuición comenzasteis a atravesar un mercado de comida muy grande, que os condujo a una explanada de dimensiones gigantescas. Una serie de especie de pequeños pesebres circundaban la plaza central, donde se encontraban centenares de búfalos -muchos de ellos albinos, los más valiosos; se habla de más de 15.000 dólares-. Y cerdos, muchísimos cerdos.
Mercado de animales (Rantepao)
Mercado animales Rantepao

Mercado animales Rantepao
Era ya tarde, y la mayoría de las transacciones de compra-venta de animales se había llevado ya a cabo, por lo que no alcanzas a imaginarte lo que sería esto a primera hora. Fue un espectáculo que mereció la pena y eso que éramos los únicos occidentales a leguas a la redonda.

De barro hasta las rodillas volvisteis a la carretera a coger otro becak que os llevara al hotel.

Tiempo para comer y para esperar que vinieran a recogeros a las 21.00; tiempo de angustia. Con el guía fuisteis el día anterior a comprar los billetes del autobús a Makassar. Ellos hablaban en Indonesio Bahasa y cuando el guía te entrega los billetes, te dice que os recogerán en el hotel. ¿en el hotel? ¿cómo? si es un autobús de línea de grandes distancias, ¿cómo iban a recoger a cada uno de los pasajeros a su hotel? Te lo aseguró, pero no las tenías todas contigo.

Boda Tana Toraja
La larga espera se hizo más llevadera, pues había en el hotel una boda de alto copete. Fotos a tamaño natural de los contrayentes iban marcando el camino hasta el salón de la celebración. Te hinchaste a hacer fotos.

 Llegada la hora saliste a la puerta principal de hotel (era ya demasiado que entraran a avisarte); por tu cabeza pasaban todas las escenas posibles: el autobús no pasaría, perderías el importe del avión que teníais al día siguiente,..... En esas estabas,... cuando voilà, aquí estaba el Bintang Prima. ¡Que alegría!

¡Y doble! en él venían Reyes e Iván. ¿Cómo, vosotros no viajábais en Charisma? "Sí, pero nos dieron el último asiento que no se reclinaba del todo y nos decidimos por el vuestro", os aclaró Reyes.

Puesta al día de las últimas vivencias. Ellos habían hecho la excursión de trekking por los arrozales y lo disfrutaron. Nosotros les hablamos del Balú. Y a dormir, que al día siguiente esperaba un día duro.

22 junio 2014

Aún dormida, ves que Reyes está cogiendo sus cosas. Hemos llegado. Las 04:30 de la madrugada. El autobús pasaba también por el aeropuerto. Iván y Reyes se bajaban, pues su vuelo salía a las 07:00 crees recordar. ¡Horror! el vuestro a las 16:30 de la tarde. Tan miedosa como siempre, lo cogiste con el tiempo holgadito,... por si pasaba algo. Decidisteis seguir hacia la estación central.

No teníais idea de si la estación central estaba céntrica ¡por algo se llama así, pensaste! o no. Cogisteis un taxi y le pedisteis que os llevara al downtown. No había manera, no hablaba inglés. Cogiste el mapa y le señalaste el Fuerte Rotterdam. ¡Here, please! La estación de central, no tenía nada. Estaba lejitos.

Cuando llegasteis, aquello daba miedo. Noche cerrada y algún viandante que otro perdido, con malas pintas. ¡To the airport! Cuando el taxista salía de su estupor de ver la loca que le había tocado a esas horas de la mañana, tiró para el aeropuerto.

Bien teníais nueve horas por delante. De entrada un café que os entone. Premio para el que adivine a quién nos encontramos mientras desayunábamos. ¡Qué listos sois! Sí, a Reyes a Iván. Algo de retraso en su vuelo, os amenizaron un poquito la espera. Os intercambiasteis las direcciones electrónicas, pues pensabais que no volveríais a veros; en Indonesia, por lo menos.

Cuando ya os conocíais todas las tiendas de alimentos, de recuerdos, etc, etc. y con media hora de retraso, salió vuestro avión hacia Bali.












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