Va por ti, papá

Tras más de un año de rastreo por registros y ayuntamientos, de colas, de papeleos y más papeleos, Señores, felizmente la Administración se ha dignado reconocer un error arrastrado durante cuatro generaciones y a partir de ahora mi apellido paterno es RODRIGUEZ DE SEGOVIA.

Por esas razones desconocidas e inexplicables, mi bisabuelo registró a mi abuelo como Rodríguez en lugar de Rodríguez de Segovia como era su apellido; y desde entonces se ha ido arrastrando el error generación tras generación. Creo que ahora el cambio me traerá más complicaciones que otra cosa (DNI, pasaporte, carnet de conducir, escrituras, etc., etc.), pero era un reto el conseguirlo y seguro que mi padre, desde el cielo, sonreirá de satisfacción cuando entre en mi blog.