Romería del Rocío en Madrid


Como cada año, este sábado pasado, volantes, flores, peinetas y zahones se san dado cita en la Casa de Campo de Madrid para llevar a cabo su Romería de Hermandad.



Tras una emotiva misa en la iglesia de San Román y San Cayetano parten a pie los romeros custodiando la carreta de plata que lleva el venerado simpecado de su Virgen del Rocío, hasta llegar a la casa que la Hermandad tiene en la Casa de Campo.

Jira campestre al más puro estilo andaluz. Las mesas empiezan a llenarse con casi todo lo que usted se pueda imaginar: desde garbanzos con espinacas -plato típico andaluz donde los haya-, empanadas gallegas -porqué no-, salmorejo -ninguno como el de mi cuñado, se lo juro a usted-, ensaladilla rusa -por aquello de dar un toque cosmopolita-, filetes empanados, tortilla de patatas, arroz con leche, en fin, la lista es interminable. Este sábado, a diferencia del del año pasado, que cayeron chuzos de punta, ha sido un día de verdadero "calo", por lo que las cervecitas fresquitas de las neveras portátiles iban cayendo una tras otra, reponiendo líquidos.


Tras el cafelito y la tertulia de sobremesa, ha llegado el momento del cante y el baile. Aquí y allá, en unas casetas y otras, se van formando corrillos. Gargantas que se rompen con cantes jondos a la SEÑORA, juncales y guapas gitanas dan vueltas bailando la cuarta, encandilando a la pareja, que entra al trapo, dando pases toreros, con mucho arte (no olvidemos que las sevillanas es un baile de cortejo).
A eso de las nueve y envueltos en esa luz rosada del atardecer, los corrillos se convierten en uno solo, alrededor de la carreta de la Virgen. Comienzan a oírse las flautas y los tambores rocieros. Y todos a una se entona la Salve Rociera. Las miradas son todas para la SEÑORA y por más de un rostro resbala alguna lágrima. ¡¡¡¡¡VIVA LA MADRE DE DIOS!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡GUAPA, GUAPA Y GUAPA!!!!!!!!!!!!!!

Ya ha anochecido y es hora de recoger. Con los corazones henchidos de paz interior, los que no tendrán la suerte de ir a Almonte, se despedirán de la BLANCA PALOMA hasta el próximo año. Para aquellos que harán el camino, esto no es más que el comienzo de un largo recorrido hasta la ermita onubense. Como ellos, más de un millón de personas de todos los rincones del mundo se darán cita en la pequeña aldea, para vivir la magia del ROCIO. Cante, baile, polvo, alegría, carretas, bueyes y caballos, buen jamón y buen vino, harán más que llevadera la espera del momento álgido de la romería,… la madrugada del domingo al lunes de pentecostés, este año del 12 al 13 de junio. En la temprana madrugada, los almonteños saltan la reja de la ermita y en volandas sacan a LA REINA DE LAS MARISMAS, en medio del clamor y fervor popular. Más de doce horas recorriendo sus calles y visitando, una a una, las más de cien casas de las distintas hermandades, donde le cantarán, le bailarán y la PASTORCILLA estará como a ella le gusta, disfrutando de su gente. ¡¡¡¡GUAPA, GUAPA Y GUAPA!!!!!