Misión Secreta en Nochevieja




Elenco



Mari, en el papel de "Abuela"
 

 

Manuel, en el papel de "Manolo", alias Manu Manitas
 


Pedro, en el papel de "Abuelo Pedo" (sin alusiones las cosas no son lo que parecen)

Mariam, en el papel de "Tita Mariam"

 
Mari Mar en el papel de "Tita Mari"




Luis, en el papel de "Tito Luis" (el extintor,........ tampoco quiere decir nada)
 


Pedro II, en el papel de "Tito Pedo" (lo dicho)
 


Joselito, en el papel de "Papito"
 
Manuel, en el papel de "Manu"


Reyes/Maira, en el papel de "Mami"

Beatriz, alias, "Beíta"



Gema, en el papel de "Prima Gema"


Luis II, en el papel de "Primo Luisito"
 


Guillermo, encabezando el reparto, en el papel de "Guille"
 
 
Mª Angeles, en el papel de "Nines"



Agradecimiento al Ayuntamiento de El Cañavate por la colaboración prestada


Especial colaboración de Pepe y Manimanitas
  
La misión era harto arriesgada, pero formábamos un buen equipo y no dudamos en ningún momento  que cumpliríamos nuestro objetivo .
Lo primero era aparentar que eramos una familia, como tantas, pasando la nochevieja en una casa rural, como tantas. Nadie podía cometer el mínimo desliz que daría al traste con meses y meses de trabajo para conseguir la puesta en escena.

Era el viernes 31 y para las 18 h. ya estaba todo en marcha. Celebraríamos una cena de Nochevieja como hace la inmensa mayoría de las familias del planeta.

La mesa puesta


Todo el mundo colaboraba: los señores, cuidando que el cordero no se fuese a escapar.......... cualquiera sabe.


Daba tiempo a echar sus tertulitas

 

Las dotes de Beíta como repostera fueron de agradecer por nuestros estómagos.


Como previsto, dieron las 12 de la noche y con Antena 3 de fondo, comimos nuestras preceptivas uvas. Hubo abrazos, intercambios de billetes que finalmente volvían a donde partieron, ......dicen que alguna braga roja, lo de la pierna izquierda no se cómo que obligaba a posturas poco ortodoxas, oro en las copas; en fin todo con aquel tinte de normalidad que estaba ocurriendo en cualquier casa española que se precie.

La noche transcurrió divirtiéndonos de verdad; la comunión entre todo el equipo ha sido algo fuera de lo normal; es más, no se yo si no saldrá algún temita de todo esto.








Hubo también "regalo del amigo invisible" y la verdad es que para lo poco que nos conocíamos, hubo aciertos de pleno,........ otros, ....... no tanto.




Los organizadores sabían lo duro que sería esta experiencia para nosotros quince y por ello permitieron que algunos no se privaran durante estos días de sus vicios más inconfesables.



Poco a poco fuimos retirándonos a dormir, que al día siguiente nos esperaba un día duro, ya que comenzaba nuestra búsqueda.

1 de enero 2011

El pueblo es pequeño, pero todo apuntaba a que podría estar en 5 km a la redonda, por lo que había que peinar la zona concienzudamente. Mientras unos hacíamos "el oso" para pasar desapercibidos ante los parroquianos de El Cañavate, otros rastreaban por todos los rincones.



Manu era el enlace con la central a donde debía reportar cada vez que se podía, debido a la mala cobertura.









El día iba llegando a su fin y poco habíamos conseguido, pero eso no nos amedrentaba; nos quedaban escasas 24 horas, pero lo conseguiríamos. Unos a otros nos dábamos los ánimo y la fuerzas para seguir adelante.

Hay que reconocer que el buen hacer culinario de Mari nos ayudaba mucho a tener la moral alta. Mari desde ese día tienes unos fans incondicionales.



Ya he perdido el sentido, no se si es la comida, la recomida, o vaya usted a saber, tengo la sensación de que hicimos poco más que menear el bigote en esa mesa.

Camamero, que,......... una de mero,........¿una de mero?
2 de enero



Este día tendríamos una baja; desconocemos si por la presión sicológica o un atracón, en toda la extensión de la palabra
Hay que reconocer que la tarea de este día entrañaba grandes dificultades. Subir a altas cimas, bajar a profundidades abismales. Teníamos cifradas todas nuestras esperanzas en la Cueva de La Mora, pues pensábamos que mejor sitio para contener nuestro tesoro. Pero no hubo suerte, había que seguir buscando.




Cueva de La Mora








Finalmente, llegaría el momento culminante. ¡¡¡¡¡¡eureka!!!!!!!! lo habíamos conseguido. Brillando con luz propia, aparecía ante nuestros ojos el auténtico GENG. Todo había merecido la pena.


 
las celebraciones no pararon desde aquel momento

Ha sido fenomenal trabajar con un equipo tan estupendo y quien sabe si por esos avatares de la vida volvamos a vivir una emocionante aventura como ésta.